![]() |
||
Fondo de empleados del Banco de la Nación
|
DESDE EL SIGLO PASADO: LA MAS GRANDE INSTITUCION NACIONAL EN SU TIPOBreve historiaEra el año 1928, casi las postrimerías del segundo gobierno del presidente Augusto B. Laguia cuando nacía lo que hoy conocemos como el Fondo de Empleados del Banco de la Nación, en ese entonces el Banco tenía el nombre de Caja de Depósitos y Consignaciones. Era una época de efervescencia social en la que la clase media ingresaba a la historia del país a través de movimientos y organizaciones políticas como las de la Alianza Popular Revolucionaria APRA y Partido Socialista del Perú. Época de la “Patria Nueva” en la que los grandes capitales extranjeros habían realizado importantes inversiones que dinamizaron la economía y generaron nuevos puestos de trabajo y con ello nuevos impuestos que recaudar. Fue precisamente al amparo de estas recaudaciones que la Caja de Depósitos y Consignaciones creó un departamento de Recaudación Tributaria, cuyos trabajadores quedaron exentos injustamente de las leyes laborales del empleado público de ese entonces. Luego de varias negociaciones los trabajadores de este departamento consiguieron en el año de 1929 un fondo de auxilio, que les sirviera en el caso de ser despedidos intempestivamente, o en caso de quedarse inutilizados por invalidez o enfermedad o que sirviera como una especie de indemnización a sus deudos en caso de fallecimiento. Poco años después en 1936 la ley N” 8436, les otorgó a estos trabajadores y a todo empleado público, el derecho al goce de jubilación, cesantía y montepío. Un siglo después este fondo de empleados ha sufrido numerosas transformaciones en su organización y funciones, pero nunca ha dejado de cumplir con su principal objetivo. Atender con eficiencia las principales necesidades de sus afiliados aprobadas por su directorio. Un ejemplo de ello son las 6 mil casas otorgadas a igual número de afiliados o más recientemente la construcción de 8 centros de recreación social y deportiva en Lima y Provincias. Pero sin lugar a dudas ha sido y continúa siendo la atención de la salud el beneficio que más sobresale entre los servicios de bienestar social que reciben los afiliados al sistema PAM. Gracias al PAM o Programa de Asistencia Médica los más de 20 mil afiliados al FEBAN pueden atenderse en más de 50 clínicas privadas a nivel nacional y en 4 policlínicos institucionales cada uno de ellos con el servicio de las boticas FEBAN. Esta es en pocas palabras la historia del Fondo de Empleados del Banco de la Nación que actualmente puede considerarse gracias al aporte del Banco de la Nación y al de sus miles de afiliados como la más grande institución nacional en su tipo. |
|